Sobre mis ojos, existe un vil intento
De suaves melodías matutinas
Que respiran, que me inspiran
A soñar con sus joviales besos.
Le pedí que no se vaya
Le susurré al oído, despacio,
Para que entienda que la necesito.
Me mira, con su mirada divertida
Y no entiende mi sufrimiento
Porque su edad no se lo permite
Y por más que lo intente, no entiende
Que yo a mi lado la preciso.
Respiro, pero es arduo el efecto
Que me encuentra en el espejo
¿será un milagro
El que nos depare
En este momento?
¿serán, pequeña, tus sueños
Los que produzcan el milagro
De la vida, de los cuentos?
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