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lunes, 26 de julio de 2010

Te amo.
Te amo hoy y siempre
Te amo hoy y para siempre

jueves, 22 de julio de 2010

Se fue

Hoy no hay palabras,
tu sed se las llevó.
Me faltas
pero más te falto a ti,
por tu traición
por tu falta.
¡Y yo que te creí amiga!
¡Y yo que te creí parte mía!



Hoy te falto.

VI

Un fuego resplandece
sobre tu faz.
Busco en tus recovecos
el amor que tus poros emanan
y te amo
hoy más que nunca
aunque mil y ún kilómetros nos separan.

V

Te miro, lejos.
Lejos estas, pero te busco.
Tus palabras, andantes, me hablan
y como el olor de rosas
se desencadenan
sobre mi ser.

Te busco, dulce seductor
tú que has hecho de mi
una amante apasionada
tú que me has hecho
vivir sabiendo lo real,
a ti, querido, te busco
para agradecerte.

Cebos

Las flores celestes lejos
las nubes grises, que me encuentran
las alas blancas, como cebos
son mágicas, como el aguacero.

IV

Dos cuerpos alados
el hombre, la mujer
fieras buscando el amor
en cada recoveco y rincón
de sus cuerpos que de a poco,
flotan.

Su piel, cálida, como la arena del desierto
sus labios, dulces como la miel,
suaves como la seda
esperan que el desenfreno
los rebusque, y roce
casi sin que se den cuenta,
el amor.

III

Una opresión en el pecho
sulfura obscuros pensamientos
y escondes, querida, una sonrisa
reprimida, lejos, en tu tristeza.

II





Un sonido esbozará
nidos vacíos
espacios sin sentido
de colores verdes llenará.




I



La lucha que no comprende,
no te deja en paz.
Escucho, lejos, gritos
desesperantes, sofocantes,
me pides rescate:
tu alma quiere salvarse.

lunes, 19 de julio de 2010

Sembrando

Sentí el aroma del canto de los pájaros,

Mientras las sedas embrollaban mis extremos

Los rayos del inmenso fuego golpeaban mi faz

Era libre, libre como aquél viento intenso.

Los rosedales prosperaban desde mis ojos

Y desde mi corazón, palpitaba un fuego.

Un fuego carmesí, salvaje como aquél felino

Que voluptuoso logró seducir sin esfuerzo

A quien lo seguía, su gran amenaza

Era el soberano, penetrante e infame viento.

Sutil y en sigilo, se levantó mi alma adormecida

Mientras la soledad atosigaba mi pensamiento,

Luché contra las olas que me enviciaban agudamente,

Y percibí que hoy es el presente, que urgente está latiendo

Buscando con ansias un futuro de mares decididos;

Decididos en sus hercúleos anhelos

Con formas y texturas variables

Pero mansos y profundos, de aromas complejos.

Yo, un mar dulce y salado, agrio y amargo

Que busca la esencia en sus ciclópeos lechos

Y contiene mi resplandeciente y cálida alma

Siempre observando al imponente cielo

Yo, mar dulce y agrio, sé que en mis manos se encuentra

El futuro que me aguarda con magno regodeo.

Milagros




Sobre mis ojos, existe un vil intento

De suaves melodías matutinas

Que respiran, que me inspiran

A soñar con sus joviales besos.

Le pedí que no se vaya

Le susurré al oído, despacio,

Para que entienda que la necesito.

Me mira, con su mirada divertida

Y no entiende mi sufrimiento

Porque su edad no se lo permite

Y por más que lo intente, no entiende

Que yo a mi lado la preciso.

Respiro, pero es arduo el efecto

Que me encuentra en el espejo

¿será un milagro

El que nos depare

En este momento?

¿serán, pequeña, tus sueños

Los que produzcan el milagro

De la vida, de los cuentos?