Vil angustia avasallante florece
Conlleva solemne cargadas penas
cual frío otoñal sola y triste crece
una amarga, cruel y ruda condena.
La melancolía en mi sienta plena
sobre mi corazón muda se mece
mientras en aquél mar nadan los peces
mientras sobre mis pies roza la arena.
Malignas garras cruzaron mi pecho
Compañera y mujer que conocí
A la maldad transformó en un hecho.
Nunca más a aquella incauta cruel vi
Mientras el calmo mar ríe ausente
Ella aún divaga fría entre mi mente.
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