Y quiero que me mires de nuevo, con esos ojos fijos, infinitos como el mar, verdes como el olivo. Y que me digas todos esos conceptos raros que se te ocurren sobre la microeconomía, sobre el existencialismo, sobre todo lo que se te ocurra, porque éso es lo que me mantiene viva; tus palabras, tu sabor, tus labios, tu piel, pero por sobretodo, tu alma.
Te amo por sobretodas las cosas, y quiero ser esa mujer a la cual, cuando muera, mires su foto y recuerdes cuántas veces te cocinó para que no pierdas el acorde de tus principios.
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